La crisis devaluatoria argentina ya traspasa fronteras y desde ayer ha comenzado a afectar a la economía chilena. El jueves el dólar llegó a 678 pesos, un salto de casi 12 pesos respecto al día anterior, tendencia que mantiene este viernes. Durante la mañana la divisa estadounidense marcaba 682 pesos, valor no registrado desde mayo del 2016.

 

El traspaso de los desequilibrios monetarios de Argentina no ha venido solo. Este viernes el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), confirmó un proceso ascendente de los niveles de desempleo. El último dato del Instituto ubicó en 7,3 por ciento la tasa de desocupación, tendencia que contradice la información de un supuesto florecimiento de la economía tras años de estancamiento. Desde inicios de agosto, el gobierno de Piñera ha intentado frenar la caída en las encuestas levantando y difundiendo las cifras de la ansiada recuperación de los índices de producción y consumo. Los datos de desempleo vuelven a enrarecer el escenario económico.

 

“La moneda local pierde valor frente al dólar ante un contexto externo más complejo hacia economías emergentes. Argentina solicita adelantar los fondos prestados desde el FMI, lo que motiva una nueva aversión al riesgo por parte de los inversionistas hacia esa economía”, sostiene un informe publicado este jueves por Bci Estudios. Hoy, sin embargo, el peso argentino recuperó algo de las enormes pérdidas de ayer, en tanto el chileno mantuvo su caída frente al dólar, atribuida, esta vez, al fortalecimiento de esta divisa en el concierto internacional.

 

Este proceso de alza del dólar está aparejado con una caída en los precios de las materias primas. El cobre, que ha venido perdiendo gradualmente terreno durante el año, ha continuado esta tendencia. Hoy cayó hasta 2,73 dólares, uno de los valores más bajos de la década. Atrás, muy atrás, quedó aquel ciclo de precios altos en las materias primas.

 

Otro modo de contagio es a través de las empresas chilenas con inversiones en Argentina. En el retail, Cencosud y Falabella tuvieron ayer importantes bajas, que se suman a una tendencia acumulada durante el mes. En el caso de Falabella, su gerente general Gastón Bottazzini, dijo el jueves en conferencia con inversionistas que la situación en Argentina es de alta volatilidad, y que las altas tasas de interés también están afectando.

 

Según ha publicado el portal Pulso, “hoy es muy difícil predecir la perspectiva real. Estamos atravesando una alta volatilidad en ese mercado y la aceleración general de las ventas debido a la devaluación de la moneda y también estamos sufriendo las consecuencias de una mayor tasa de interés”, dijo Bottazzini, quien agregó que “estamos navegando en eso lo mejor que podemos. Continuamos siendo conservadores en términos de crecimiento como lo hemos sido en los últimos años y esperamos que las condiciones generales mejoren pronto”. En tanto, las acciones de Falabella cayeron en la bolsa chilena cerca de un nueve por ciento durante agosto.

 

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