«La elección de Bolsonaro será una tragedia para Brasil y la región. De hecho, para el mundo. Literalmente», advirtió el respetado lingüista y politólogo norteamericano Noam Chomsky. Como muchos intelectuales alrededor del mundo, no fue escuchado y el candidato neofascista arrasó este domingo en las urnas, convirtiéndose en el nuevo Presidente brasileño.

 

Desde el 1 de octubre pasado y hasta el día del triunfo de Bolsonaro, un mapa colgado en Google dio cuenta de la oleada de violencia protagonizada por adherentes del candidato de extrema derecha en Brasil, alcanzando a contabilizar alrededor de 150 agresiones. El caso más emblemático es el asesinato del reconocido maestro de capoeira Moa do Katendê, quien al otro día de la primera vuelta presidencial fue apuñalado doce veces por un seguidor del entonces postulante al gobierno, por el solo hecho de haber mencionado que había votado por el representante del Partido de los Trabajadores, Fernando Haddad.

 

En nuestro país las alarmas de los sectores progresistas están encendidas y se han ido agudizando en la medida en que desde la extrema derecha chilena, personificada en la presidenta de la Unión Demócrata Independiente (UDI) y el candidato ultra José Antonio Kast, han ido haciéndose públicos los apoyos a Bolsonaro, incluso con encuentros con el ahora candidato electo en Brasil. Un escenario que tras el balotaje coronó el presidente Sebastián Piñera al invitar a Chile a través de Twitter el mismo domingo al ex militar que ha defendido públicamente la práctica de la tortura.

 

Jair Bolsonaro, al centro. Foto: Folha de S Paulo

 

Neofascistas y evangélicos juntos

 

Un estado de alerta que este sábado, un día antes del triunfo de Bolsonaro, tomó forma cuando una marcha «por Cristo» convocada por el mundo evangélico chileno, terminó siendo encabezada por la organización neonazi que más relevancia ha adquirido en nuestro país en el último tiempo, el llamado Movimiento Social Patriota (MSP). Neofascistas y evangélicos unidos, como en Brasil, en una movilización en donde uno de los principales eslóganes fue el del rechazo a lo que han llamado «ideología de género», en referencia al derecho a la identidad de género respecto del cual Chile ha logrado recientemente algunos avances importantes para las personas transgénero.

 

La presencia del Movimiento Social Patriota y de la también organización de ultra derecha Capitalismo Revolucionario debió enfrentar durante la marcha una acción de rechazo por parte de colectivos antifascistas, quienes luego de los incidentes desarrollados en la Alameda, explicaron que el propósito de su actuar «fue manifestar nuestro absoluto rechazo de manera real y concreta a estos dos grupos, quienes han realizado acciones y agresiones contra el Movimiento Feminista y trabajadores migrantes».

 

De hecho, durante la manifestación del sábado el colectivo Piensa Prensa denunció que tres líderes de la organización neofascista agredieron a una de sus reporteras gráficas -identificada como Nunchako-, quien los había fotografiado momentos antes en el marco de la movilización.

 

MPS durante «Marcha por Cristo»

 

El Movimiento de Integración y Liberación Homosexual -Movilh- advirtió respecto de este tipo de acciones que “Chile necesita urgente una ley contra la incitación de odio que sancione manifestaciones como las de hoy». En ese sentido, añadieron que «la impunidad de la incitación a la violencia es un caldo de cultivo para las agresiones físicas y verbales contra personas inocentes».

 

Cabe recordar que el MSP desde hace un tiempo viene realizando una serie de violentas acciones tanto en la vía pública como en redes sociales, y cuyos objetivos son principalmente los inmigrantes, el mundo de la diversidad sexual y el Movimiento Feminista. Junto con atribuirse reiterados ataques en contra del Movilh, el Movimiento estuvo detrás por ejemplo de la agresiva contramanifestación que el 25 de julio pintó la Alameda en Santiago con sangre y vísceras de animales, en el marco de la marcha por un “aborto libre, seguro y gratuito” convocada por la Coordinadora Feminista Mujeres en Lucha. Tras ello, tres participantes de la movilización resultaron apuñaladas.

 

Y son los mismos que a fines de abril colgaron de un puente en Las Condes un lienzo en donde se podía leer la frase “Daniela Vega es hombre. La verdad antes que la paz”. En esa ocasión, el Movilh denunció el hecho al director de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), Luis Masferrer, solicitando realizar una investigación a la colectividad, argumentando que las campañas desarrolladas por ellos involucran “discursos de odio que violentan los Derechos Humanos de sectores históricamente discriminados”.

 

Villa Grimaldi, José Domingo Cañas y Jorge Coulon

 

Este fin de semana la Casa Memoria José Domingo Cañas fue «asaltada». No fue un robo. Cuando el lunes sus miembros llegaron al lugar encontraron chapas rotas, alarmas desactivadas y excremento humano en el ingreso. «Parece ser una advertencia de que los sitios de memoria pueden ser vulnerados», declararon desde la organización de Derechos Humanos.

 

 

El hecho fue calificado por la administración de José Domingo Cañas como un «atentado», esto muy probablemente a raíz de la importancia histórica que la casa ubicada en el 1367 de la calle del mismo nombre en Ñuñoa representa. Durante la dictadura cívico-militar fue un centro de detención y torturas de la Dirección de Inteligencia Nacional -DINA-, conocido entonces como «Cuartel Ollegüe».

 

Este ataque se suma a la acción realizada en contra del Parque por la Paz Villa Grimaldi -otrora centro de torturas durante el régimen de Pinochet- el 30 de agosto pasado, cuando el mencionado Movimiento Social Patriota decidió el mismo Día del Detenido Desaparecido colgar un lienzo con la frase Aquí la izquierda lucra y adoctrina con la memoria de chilenos torturados.

 

Una oleada de acciones violentas que intentan legitimarse a través de organizaciones sociales de ultraderecha, que encuentran cobijo en las declaraciones de la diputada UDI Camila Flores -quien entre otras cosas ha asegurado que la Brigada Ramona Parra era un «grupo extremista»- y que se ven alentados por la emergencia de candidatos como Donald Trump en Estados Unidos, Jair Bolsonaro en Brasil o José Antonio Kast en Chile. Ejemplo de esto último es la amenaza recibida por el reconocido líder de la agrupación Inti-Illimani, Jorge Coulon, quien en las últimas horas decidió hacer público un correo electrónico enviado por un seguidor del ultraderechista chileno, en donde se alude al fallecimiento de Ana González, a quien la dictadura le arrebató a su esposo, a sus dos hijos y a su nuera embarazada de tres meses.

 

 

 

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