«Esto reafirma lo que hemos sostenido por años: que los agentes represores de las Fuerzas Armadas y de Carabineros, todavía mantienen documentación y antecedentes relevantes, de trascendencia, en causas de Derechos Humanos«, sostiene el abogado Cristián Cruz en conversación con Politika. Esto, en referencia a un particular hecho ocurrido en el marco de las declaraciones judiciales del ex general director de Carabineros, Bruno Villalobos, por su presunta responsabilidad en la muerte del estudiante Patricio Manzano en 1985. 

 

El alumno de Ingeniería de la Universidad de Chile participaba por entonces en los tradicionales trabajos de verano convocados por la Federación de Estudiantes, cuando fue detenido junto a alrededor de 170 voluntarios por Fuerzas Especiales de Carabineros debido a que había estado de excepción. Fueron trasladados primero a la 3ra Comisaría de Los Andes, donde se les torturó, y luego a la 1ra Comisaría de Santiago, donde el estudiante de 21 años falleció producto de los maltratos recibidos en la Quinta Región.

 

«Uno de los oficiales a cargo de uno de estos grupos de Fuerzas Especiales es Bruno Villalobos», sostiene Cruz, explicando la razón de por qué se ha pedido el procesamiento en calidad de autor por el delito de torturas con resultado de muerte al ex general director de Carabineros. Una solicitud realizada al ministro Mario Carroza que se extiende también a Ruperto Soto Reyes, entonces comisario de la mencionada 3ra Comisaría de Los Andes.

 

Cristián Cruz profundiza en el rol que le cupo al ex director general de Carabineros en el fallecimiento de Manzano, esto en su condición de oficial jefe de un grupo de Fuerzas Especiales. El abogado menciona el relato de uno de los funcionarios policiales que participaron de las detenciones, quien junto con sostener que estaba bajo el mando de Villalobos y que se trasladó en la misma micro que su superior jerárquico, apuntó que se estacionaron en el patio de la comisaría, justo al lado de los detenidos, a quienes tenían bajo su custodia. «Por lo tanto, eso nos indica, más allá de que este carabinero diga que no hubo tortura, que se instalaron al lado y que a lo menos (Villalobos) vio todo», enfatiza el jurista.

 

La fotografía de Villalobos

 

Fue en su segunda declaración ante el ministro Mario Carroza -«y no en la primera», como destaca Cruz- que Bruno Villalobos entregó voluntariamente una fotografía en donde aparecen los policías que participaron del operativo, mezclados con los estudiantes. Una imagen que de acuerdo a lo que detalla el abogado no sería la original, por lo que -dice- «inhibe la posibilidad de identificar a los funcionarios policiales».

 

Patricio Manzano

No obstante ello, a juicio de Cruz la fotografía permite concluir dos cosas. Por una parte, «desdice lo afirmado por los policías en el sentido de que los jóvenes habrían estado en otro lugar -aislados, tranquilos- y que nunca se habrían mezclado con ellos». «Carabineros estaba en custodia inmediata, directa y entremedio de los estudiantes», sostiene. Por otra, revela un hecho que a juicio del jurista resulta «grave» : «Esta fotografía estuvo escondida por más de 30 años (…) Nadie sabía que él tenía esta fotografía», advirtió el abogado, apuntando a la confirmación de que todavía hay uniformados que tienen en su poder insumos que podrían servir para acercarse a la verdad en casos de violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura.

 

En consideración a este antecedente se solicitó igualmente la emisión de una orden para allanar, registrar e incautar desde la casa del ex general director de Carabineros «todo medio de prueba que pueda existir en relación al caso por el que se ha pedido el procesamiento», concluye Cruz.

 

 

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