Encabezados por la propia alcaldesa Priscilla Castillo y aprovechando el regreso del feriado largo, el domingo 4 de noviembre un grupo de unos 70 vecinos de la comuna de Molina, en la Región del Maule, realizaron una manifestación pacífica en la Ruta 5 Sur contra la instalación de una empresa avícola en el sector rural de Fuente de Agua, el que -advierten- traería efectos perjudiciales tanto para la población como para el medio ambiente y el turismo.

 

Se trata del proyecto «Núcleo Agricovial» -perteneciente a la empresa familiar Agricovial S.A., fundada en 1953 por Rafael Vial Montes y de larga trayectoria en el mercado avícola-, el que tiene pensado iniciar su fase de construcción en junio de 2019.

 

Protesta del 4 de noviembre. Foto: Municipalidad de Molina

Desde que fue anunciada, la iniciativa ha debido enfrentar la resistencia de los habitantes de la comuna sureña y de la jefa comunal, quien durante la manifestación de noviembre explicó a la prensa las principales razones del rechazo a la concreción del proyecto. «No queremos la instalación de esta avícola en nuestra comuna, es una planta muy grande que va contaminar muchísimo, con malos olores, son alrededor de 186 toneladas de guano que va a generar al día, ya que son 11 de pabellones con más de un millón 700 mil gallinas colocando huevos», precisó entonces la alcaldesa.

 

Declaración de Impacto Ambiental rechazada

 

El pasado 15 de noviembre, tras revisar la Declaración de Impacto Ambiental del «Núcleo Agricovial» al que Politika tuvo acceso, la alcaldesa de Molina envió al director regional del Servicio de Evaluación (SEA), René Christen, un informe en donde se expone una serie de antecedentes técnicos en contra de la iniciativa, partiendo por señalar que de acuerdo a las dimensiones del proyecto, este debe elaborar un Estudio de Impacto Ambiental . Esto, se argumenta, debido a que «implica la producción de impactos ambientales significativos y perjudiciales tanto a los seres humanos como a los recursos naturales».

 

Respecto de esto, en la misma Declaración de Impacto Ambiental, «Núcleo Agrícola» dedica un extenso apartado para justificar la ausencia del mencionado Estudio de Impacto Ambiental, debido a que -según sostienen- la iniciativa «no genera o presenta ninguno de los efectos, características o circunstancias indicadas en la Ley N°19.300 (LBGMA)».

 

Junto con este punto, la Municipalidad de Molina plantea dudas «esenciales» respecto al tratamiento de las aguas residuales industriales y domésticas. En cuanto a la contaminación del aire, se expone que la Declaración de Impacto Ambiental «no cuantifica la emanación de los hidrocarburos resultantes del proceso de combustión interna de los camiones y de la planta». También hay cuestionamientos respecto a los planes de manejo de residuos peligrosos y no peligrosos, de manejo del guano y del estudio de los olores, entre otros. Por último, se establece que hay una «nula relación» entre el proyecto «Núcleo Agricovial» y el Plan de Desarrollo Comunal de Molina (PLADECO).

 

Parque Nacional Siete Tazas. Foto: Diario El Centro

En ese sentido, la alcaldesa de Molina ha sido enfática, tanto en las manifestaciones como en las reuniones con autoridades provinciales y vecinos, en destacar que la avícola se instalará a escasos 23,5 kilómetros del Parque Nacional Radal Siete Tazas, un área natural protegida y visitada permanentemente por los turistas. Sin perjuicio de lo anterior, Priscilla Castillo ha relevado igualmente que el proyecto generará 186 toneladas diarias de guano o excremento de aves. 

 

Maltrato animal

 

En la Declaración de Impacto Ambiental del «Núcleo Agricovial» se detalla que la planta «alojará» en su fase de operación un total de 2.247.000 aves distribuidas en criadoras y galpones, con una producción diaria de 1.500.000 huevos. Por ejemplo, contará con 11 galpones para las llamadas «aves ponedoras», con capacidad de mantener cada uno de ellos hasta 160.000 de estas especies por día; en tanto, los 4 galpones destinados a la «crianza» de estas mismas aves contendrán por día 85.000 animales cada uno. Junto con ello se mencionan otros 4 galpones a los que se les denomina «de aves de postura libres de jaula», cada uno de los cuales recibirá diariamente una cantidad de 24.000 aves.

 

Todos estos antecedentes han sido analizados por la reconocida ONG Animal Libre, desde donde han cuestionado particularmente los «beneficios» de contar con los galpones para las llamadas «aves de posturas libres de jaula». «No son más que grandes espacios, completamente cerrados, de 1.500 metros cuadrados cada uno y con capacidad para mantener hacinadas 24.000 gallinas cada uno, un espacio equivalente a 15 gallinas por metro cuadrado», ha detallado la agrupación. En ese sentido, agregan que en términos generales con «este engaño de huevos de ‘gallina libre’, las avícolas están incrementando fuertemente su rentabilidad».

 

«Debido a las deplorables condiciones de vida de estas gallinas, encerradas en la oscuridad, respirando gases nauseabundos producto de sus desechos y la descomposición de gallinas muertas, su productividad disminuye pronto y normalmente antes de los dos años son descartadas en mataderos o directamente gaseadas y trituradas para la producción de alimento para otros animales», añaden desde la ONG.

 

Galpón de aves reproductoras. Foto: Agricovial

 

Animal Libre plantea que «para su reemplazo, la avícola (Agricovial) ha dispuesto galpones de gallinas reproductoras e incubadoras con la capacidad de nacimiento de 30.000 pollitas por semana. Esto significa que cada día serán sacrificados miles de pollitos machos recién nacidos por el solo hecho de que -por ser machos- no ponen huevos y no son rentables para la empresa».

 

La ONG se suma igualmente al argumento de que la zona de Molina -conocida por sus atractivos turísticos, agrícolas y vitivinícolas- verá todas estas actividades «seriamente perjudicadas por la contaminación de la avícola que, según sus propios dueños, produce 180 toneladas de guano todos los días». «Las aguas de todo el sector se van a ver dañadas, los malos olores van a llegar a kilómetros a la redonda y a eso se suman los riesgos bacteriológicos que representan estos ambientes en los que se mantienen hacinadas y en pésimas condiciones de vida a millones de animales», apunta Animal Libre. En ese sentido, detallan que esto se puede traducir en «diseminación de antibióticos en el ambiente y riesgo de severas enfermedades, como la amenaza de la gripe aviar, que en primer lugar va a atacar a los trabajadores de la avícola, a sus familias y sus vecinos».

 

Por último, la organización de activismo por los animales sostiene que «consumir huevos conlleva crueldad hacia los animales y también al medio ambiente. No es indispensable consumirlos y hay muchísimas formas de reemplazarlos en la cocina».

 

 

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