“Con el estado de excepción, el Gobierno encontró una manera de militarizar la región donde habita el pueblo mapuche”, sostuvo este martes el vocero del Consejo de Todas las Tierras, Aucán Huilcamán. Esto, luego de que la administración del Presidente Sebastián Piñera haya decidido declarar el estado de catástrofe en tres regiones del país, entre ellas la de La Araucanía, a raíz de los incendios forestales que las azotan.

 

El líder indigenista alude al hecho de que -tal como señaló el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla- el decreto del Ejecutivo permite «la participación directa de las Fuerzas Armadas para asegurar el control del orden público necesario para combatir y prevenir los incendios».

 

Aucán Huilcamán

«Ya lo habían intentado con la Operación Huracán y con el cobarde asesinato de Camilo Catrillanca», apuntó Huilcamán respecto de la intención de militarizar la zona del conflicto entre el Estado y el pueblo mapuche que le adjudica al Gobierno de Piñera.

 

«Mientras el decreto 701 siga vigente, La Araucanía estará bajo amenaza permanente»

 

A juicio del vocero del Consejo de Todas las Tierras, el problema estructural de los incendios en las regiones sureñas pasa por la continuidad del Decreto Ley 701. Este subsidio estatal a las empresas forestales -dictado en 1974 por Augusto Pinochet e implementado por su entonces yerno y director de Corfo, el ingeniero forestal Julio Ponce Lerou- ha sido duramente cuestionado por favorecer a las compañías pertenecientes a dos de los grandes grupos económicos de Chile, como son Matte (CMPC-Forestal Mininco) y Angelini (Celulosa Arauco).

 

«El estado de excepción es una decisión de carácter bomberil del Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, porque no resuelve las cuestiones de fondo, como es la vigencia del decreto 701, que impulsó el desarrollo forestal a través de bonos. Mientras permanezca vigente, la región de La Araucanía estará en un contexto de amenaza permanente», afirmó Aucán Huilcamán.

 

Y es que ocurre que tal como sucedió en los gigantescos incendios de enero y febrero del año 2017 en la misma zona centro-sur del país, a la hora de asignar responsabilidades frente a estos siniestros, vuelve a aparecer la que le cabría a estas empresas, entre otras razones porque sus monocultivos de pinos y eucaliptus actuarían como una suerte de polvorín en la propagación del fuego, principalmente por la sequía que provocan en las vastas extensiones que ocupan en las regiones sureñas.

 

CMPC, del Grupo Matte

 

Una crítica que se vio agudizada en la catástrofe de los incendios del verano de 2017 debido a que para entonces se había descubierto que CMPC -favorecida con el subsidio forestal del Decreto Ley 701- era la líder de un verdadero «cartel» creado para delinquir junto a la empresa SCA, las cuales se coludieron para fijar los precios y repartirse el mercado del papel higiénico, un elemento de uso básico en todos los hogares de Chile.

 

 

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