A inicios de abril el ministro en visita extraordinaria para causas por violaciones a los derechos humanos de la Corte de Apelaciones de Santiago, Mario Carroza, condenó a dos miembros de la Sección Servicio de Inteligencia de la Secretaría General de la Dirección General de Carabineros (SICAR), por su responsabilidad en el delito de secuestro agravado del militante socialista Víctor Zerega Ponce, ilícito perpetrado a partir de junio de 1974 en el centro de la capital.

 

Específicamente, el ministro sentenció a Manuel Muñoz Gamboa a la pena de 5 años y un día de presidio, en calidad de autor del secuestro del miembro de la comisión política del Partido Socialista, quien permaneció detenido en los subterráneos de la Plaza de la Constitución y, posteriormente, fue ejecutado en la playa Los Lilenes de Viña del Mar. En tanto, José Hoffmann Oyarzún fue condenado a 61 días de presidio, con el beneficio de la remisión condicional de la pena.

 

El lugar en La Moneda donde fue llevado Zerega Ponce era entonces conocido como “El Hoyo”, y en democracia allí han funcionado los estacionamientos de los funcionarios y ministros del palacio presidencial.

 

Hasta allí fueron llevadas también en junio de 1974 Ana María Campillo Bastidas y Patricia del Carmen Herrera Escobar, la primera simpatizante del Partido Socialista y la segunda militante de la colectividad. Por este caso ahora Carroza ha condenado a otros 9 miembros en retiro de Carabineros por su responsabilidad en el delito de secuestro agravado de ambas mujeres.

 

 

En el fallo, el ministro en visita sentenció al mencionado Manuel Muñoz Gamboa nuevamente a la pena efectiva de 5 años y un día de presidio, en calidad de autor «de los delitos de secuestro agravado, de connotación sexual al haberse cometido con motivo u ocasión del secuestro violación» en perjuicio de Campillo y Herrera entre los meses de junio y julio de 1974 en Santiago.

 

En tanto, Francisco Segundo Illanes Miranda, José Luis Contreras Valenzuela, Wiston Humberto Cruces Martínez, Ernesto Arturo Lobos Gálvez, Sabino Adán Roco Olguín, Alejandro Segundo Sáez Mardones y José Hernando Alvarado Alvarado fueron condenados a 3 años y un día de presidio, con el beneficio de la libertad vigilada, como cómplices del delito.

 

Y José Hoffmann Oyarzún, también sentenciado en el otro caso, deberá purgar 541 días de presidio, con el beneficio de la libertad vigilada, como cómplice. Pedro Retamal Ortega fue absuelto por falta de participación en los hechos.

 

 

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