A través de un breve texto, el embajador de Venezuela en Chile, Arévalo Méndez, ha desestimado el intento de golpe de Estado que desde la madrugada de este martes ha encabezado el autoproclamado «Presidente Encargado» de Venezuela, Juan Guaidó.

 

Cabe recordar que a través de un video, Guaidó informó sobre la liberación desde su arresto domiciliario del ex líder de la oposición, Leopoldo López, y llamó a la ciudadanía y a la «familia militar» a sumarse a la intervención en contra del gobierno de Nicolás Maduro.

 

En ese sentido, el representante chavista en nuestro país calificó la acción de la derecha venezolana como «tragicómica». «Por la ubicación física de los hechos, es evidente que se trataba de una operación con múltiples propósitos. Primero, la extracción aérea de López, y posiblemente de Guaidó, para llevarlos a Colombia. Un hecho espectacular tipo rescate en Entebbe que enardeciera de emoción incontenible a las huestes del este de Caracas, mientras tanto, varias o muchas unidades militares se plegaran al golpe», analizó Méndez. Una suerte de performance que catalogó como un «fracaso total».

 

Arévalo Méndez

 

En esa misma línea subestimó el supuesto «rescate» del otrora líder antichavista. «La salida de López de su casa-cárcel no necesitaba de ninguna acción de comando, a pie podía ir, pero igual necesitaba de escenografía heroica. Un relato que al menos les permita en pocas horas un lánguido ‘valió la pena’. Acciones carentes de sentido, audacia política y de un mínimo de racionalidad», declaró el embajador venezolano en Chile.

 

«El espectáculo, la grandilocuencia, el videito incendiario, todo se irá al basural. López ha de estar, a esta hora, reclamándole a Guaidó… ¿y el avión?… ¿y el avión? No es lo mismo huir a Bogotá que esconderse en Caracas», ironizó Méndez. «Es obvio que algo o mucho falló… ¿Quién no ejecutó sus tareas? ¿Quiénes, aún comprometidos, decidieron hacer el vacío? ¿Quién inmovilizó al escualidismo de las urbanizaciones del este? ¿Diosdado? Por los lados de Pj y María Machado jumean», añadió al respecto.

 

«Es de esperar una reedición de las horas menguadas de ayer en un nostálgico retorno a la Plaza Altamira. Vueltas y más vueltas alrededor de las mismas tristezas. El perro mordiéndose la cola», concluyó Arévalo Méndez.

 

 

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