El pasado viernes el Sindicato de Estibadores Quintero-Ventanas comenzó un proceso de movilización luego de que la Agencia Marítima Aconcagua (AGMAC), empresa de muellaje filial de Puerto Ventanas S.A, les comunicara que las funciones de amarre ya no serían realizadas por los miembros de la organización sindical, pasando éstas a ejecutarse en principio por otros empleados de Puerto Ventanas.

 

En este escenario, los trabajadores destacaron que esta labor la han «desarrollado gratuitamente por 27 años, hecho inédito en comparación a otros puertos del país» y acusaron que «la decisión de privarnos del amarre, se ejecuta porque estamos próximos a negociar colectivamente, y en la solicitud de servicios mínimos de la empresa, el Sindicato rechazó otorgar socios para realizar esta función».

 

En cambio, los estibadores explicaron que precisamente en el marco de dicha negociación «pediríamos una bonificación por este trabajo, hecho sabido por la empresa». 

 

Dicho esto, advirtieron que «defenderemos nuestros trabajos, defenderemos nuestras remuneraciones y defenderemos a nuestros socios. Basta de aceptar a trabajadores de primera y segunda categoría, cuando todos somos igual de relevantes en el Puerto de Ventanas».

 

Puerto de San Antonio

 

«Práctica desleal»

 

La movilización del Sindicato de Estibadores Quintero-Ventanas ha generado una serie de apoyos desde distintos puertos de Chile y el extranjero, siendo la Unión Portuaria de Chile (UPCH) la organización a través de la cual se ha canalizado esta solidaridad, decretándose en algunos puertos paralizaciones y difusión de declaraciones públicas en favor de los trabajadores de Ventanas.

 

Desde Valparaíso, San Antonio, Antofagasta, Iquique y el Bío Bío, entre otras ciudades, se hizo sentir el rechazo a lo que se ha considerado como una «decisión arbitraria» . La UPCH repudió la determinación que -advirtió- se tomó «de manera unilateral y sin haberlo consensuado con el Sindicato de Estibadores, sobre todo por estar ad portas de de un nuevo proceso de Negociación Colectiva». En ese sentido, la organización añadió que «no nos queda sino pensar que esta maniobra tiene por objeto asegurar la realización de la función de amarre ante una eventual huelga del Sindicato», lo que es considerado una «práctica desleal, ya que justamente la función de amarre se había solicitado a este sindicato en la propuesta de Servicios Mínimos».

 

Destaca igualmente el apoyo otorgado públicamente por la International Dockworkers Council (IDC), con sede en Barcelona, organización que acusa que «de nuevo volvemos a ver la misma estrategia de siempre de la patronal, sacar provecho de cualquier negociación o modificación de los contratos para recortar derechos y tareas a los trabajadores».

 

 

Junto con ello la IDC destaca que el «amarre» es una labor que los estibadores «llevan haciendo desde hace 27 años sin cobrar», añadiendo que resulta «lógico» que estos quieran «que se les remunere como en el resto de los puertos del país».

 

La solidaridad en favor del Sindicato de Estibadores Quintero-Ventanas se acrecentó igualmente luego de que este martes efectivos de Fuerzas Especiales de Carabineros ingresaran al puerto en conflicto para desalojar a los trabajadores que se encontraban en paro, dándose cuenta por parte de dirigentes de heridos y un detenido tras el actuar policial.

 

 

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