La joven activista sueca Greta Thunberg expuso hoy en la Asamblea Nacional de Francia su llamado a la responsabilidad y a actuar ante el cambio climático, pese al boicot de la derecha a su presencia en el hemiciclo.

 

Con apenas 16 años y convertida en una símbolo mundial de defensa del medio ambiente, reiteró el peligro que representa para la humanidad el calentamiento global y la amenaza más grave aún de no estar a la altura de ese reto.

En presencia de unos 70 diputados, Thunberg apeló a la ironía para responder al rechazo a su asistencia a la Asamblea, expresado por parlamentarios del gobernante partido La República en Marcha y de los opositores Los Republicanos y Reagrupación Nacional, este último de extrema derecha.

‘Ustedes no están obligados a escucharnos, después de todo solo somos niños, pero sí deberían escuchar a la ciencia. Es todo lo que pedimos, hagan causa común detrás de la ciencia’, subrayó.

Aunque dejaron clara su postura a favor de la lucha contra el cambio climático, representantes de la derecha calificaron a la joven de portadora de un discurso apocalíptico y criticaron su decisión de salir temporalmente de la escuela para dedicarse al activismo.

Thunberg reclamó coraje político para decir la verdad y las ‘cosas como son’ sobre la amenaza existente.