En un fallo unánime, el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal (TOP) de Puerto Montt condenó al ingeniero en construcción Sandrino Jara Levancini (34) a la pena efectiva de 3 años y un día de presidio, como autor del delito de lesiones graves en contra de un carabinero en funciones.

 

Los hechos por los que se condenó a Jara ocurrieron la mañana del 23 de octubre de 2018, cuando -según denunció la policía- agredió en la entrada de su domicilio ubicado en la calle Panamericana de la ciudad sureña al sargento 2º de Carabineros Jonathan Bustamante Rubiño «con un golpe de puño en el rostro». De acuerdo a lo que se detalla en el fallo, «producto de dicha agresión la víctima resultó con fractura nasal, lesión de carácter grave y que demora en sanar entre 32 a 35 días con igual tiempo de incapacidad».

 

Los funcionarios policiales llegaron al hogar de Jara debido a que previamente este había protagonizado un incidente al golpear a un sujeto en el marco de una fiesta nocturna, hecho por el que fue condenado a 541 días de presidio. El sentenciado reconoció la agresión y argumentó que lo hizo en defensa de una acompañante que estaba siendo acosada sexualmente por otro sujeto.

 

Respecto de lo ocurrido con el uniformado, Sandrino sostuvo que actuó en legítima defensa, debido a que «los funcionarios que habrían ingresado al domicilio en que se encontraba, lo habrían hecho sin identificarse -ni portar elementos que los identificaran- como funcionarios de Carabineros, forzando su entrada al lugar, botando a la dueña del lugar que estaba en la puerta, destruyendo el mobiliario y con pretensión de agredirlo», como consigna el fallo judicial.

 

La defensa del profesional solicitó que se le permitiera cumplir su condena fuera de un recinto penitenciario, sin embargo, el tribunal le negó dicha petición planteando que en dos ocasiones anteriores ya había obtenido el beneficio de la reclusión parcial.

 

Tres años de libertad vigilada por asesinar por la espalda

 

Madre de Matías Catrileo junto a afiche sobre Walter Ramírez

La alta condena en contra del ingeniero en construcción hace recordar lo ocurrido con el cabo Walter Ramírez, quien el 3 de enero de 2008 le quitó la vida al joven mapuche de 23 años, Matías Catrileo.

 

El comunero se encontraba en una toma en el fundo Santa Margarita, de propiedad del latifundista Jorge Luchsinger, cuando fue alcanzado por la espalda por una bala de la subametralladora UZI que portaba el policía.

 

Junto con ser asesinado mientras huía, Catrileo se encontraba completamente desarmado al momento de recibir el proyectil.

 

Walter Ramírez fue declarado culpable del delito de violencia innecesaria -lo que fue ratificado por la Corte Suprema-, sin embargo, solo fue condenado por la Corte Marcial a tres años y un día de libertad vigilada.

 

 

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