Más de 300 médicos de distintas especialidades adhirieron a una declaración pública en la que rechazan que las entidades que entregan el Premio Nacional de Medicina hayan decidido continuar con el proceso de premiación que había sido suspendido luego de los graves cuestionamientos que surgieron respecto al profesional que sería galardonado, el doctor Otto Dörr Zegers.

 

Ocurre que en marzo de 2018 se dio a conocer que dicho reconocimiento sería entregado al aludido facultativo, lo que fue rápidamente repudiado debido a la conocida vinculación de Dörr con la ex Colonia Dignidad y el apoyo público que éste le brindó al enclave alemán para mantener su funcionamiento. Cabe recordar que dicho recinto fue utilizado como un centro de detención, tortura y violaciones a los Derechos Humanos durante la dictadura cívico militar.

 

Ante las acusaciones de diversas organizaciones de Derechos Humanos, se produjo la suspensión del premio mientras estas denuncias fueran estudiadas por el Tribunal de Ética del Colegio Médico de Chile. Por unanimidad, los miembros de esta instancia resolvieron que «el Dr. Otto Dörr Zegers ha infringido con su actuar las disposiciones contenidas en los artículos 7º y 22º del Código de Ética…».

 

 

Sin embargo, los médicos firmantes de la declaración actual en rechazo a la entrega del reconocimiento señalan ahora que «con estupor nos enteramos de la declaración pública de las instituciones otorgantes del premio en la que manifiestan que continuarán con el proceso de premiación antes suspendido, aduciendo que la pena impuesta es de grado menor».

 

Un argumento que los denunciantes califican como «inadmisible, ya que lo que es sancionado no son faltas administrativas, ni técnicas, son comportamientos que no están acordes a la defensa irrestricta de los DDHH que todo proceder éticamente validado debería cumplir».

 

En ese sentido, añaden que el Premio Nacional de Medicina «es la distinción máxima que permite reconocer y mostrar perfiles médicos a las futuras generaciones. Lo que pudiera ser una falta menor, es una deshonra en quienes queremos resaltar como ejemplos. Se instala un mensaje sobre qué queremos y qué podemos aceptar de nuestros profesionales médicos».

 

Por último, sostienen que les parece «una señal grave que se entregue esta alta distinción a alguien sancionado hace pocos días por el mismo Colegio Médico —uno de los patrocinadores del premio— sin considerar que el galardonado debiese ser un ejemplo ético, moral y técnico para las nuevas generaciones de médicos».

 

Ante esto es que solicitan que se reconsidere la decisión de otorgar el Premio Nacional de Medicina a Dörr , «considerando la sanción emitida por el Tribunal de Ética del Colegio Médico».

 

 

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