Presidente Corte Suprema: Estamos en una situación que es «difícil visualizar consensos o soluciones alcanzables al corto plazo»

El presidente de la Corte Suprema, Guillermo Silva Gundelach, hizo un llamado a las distintas autoridades políticas y sociales para contribuir al dialogo como solución a la crisis social que se vive en la actualidad en el país.

 

Silva Gundelach abordó diversos temas de interés y contingencia nacional en el discurso de inauguración del año judicial 2020, actividad a la que asistió el Presidente de la República, Sebastián Piñera; el  presidente del Senado, Jaime Quintana; el presidente de la Cámara de Diputados, Iván Flores; el Contralor General de La República, Jorge Bermudez; la presidenta del Tribunal Constitucional, María Luisa Brahm; el Fiscal Nacional, Jorge Abbott; el  Defensor Nacional, Andrés Mahnke y el ministro de Justicia y Derechos Humanos (s) Sebastián Valenzuela, entre otras autoridades.

 

El presidente del máximo tribunal relevó la labor de los jueces tras el 18 de octubre: «Destaco la labor de nuestros jueces en los días complejos de esta etapa, quienes conscientes de su rol supieron enfrentar momentos en que adquiere especial importancia la cautela de derechos».

 

Asimismo aseguró: «Además del rol propiamente jurisdiccional, creo imprescindible hacer un llamado a los actores políticos y sociales a hacer un esfuerzo por escucharse recíprocamente, partir por aquello en que existe acuerdo, pensar en lo que puede ser objeto de consenso y ceder posiciones donde sea necesario conforme a los intereses superiores del país y de la comunidad, a fin de ir allanando el camino hacia decisiones colaborativas, co construidas y de las que todos se sientan parte».

 

En su análisis,  determinó que los poderes del Estado deben identificar los contextos sociales y que le preocupa la violencia entre manifestantes y policías: «Las movilizaciones sociales han puesto de manifiesto un descontento profundo que desde hace tiempo se venía gestando en nuestro país y que nos debe hacer pensar sobre nuestra capacidad de apreciar los contextos y advertir el sentir social, tarea que, si bien está en manos de especialistas y su solución es resorte de los órganos políticos, considero que es labor de todos los poderes del Estado identificar».

 

«Sentimos un profundo pesar por la situación que vive nuestro país y, en especial, por la privación de la vida y la integridad física y psíquica que han sufrido chilenas y chilenos tras el denominado estallido social. Asimismo, nos causa preocupación la alta tensión existente entre quienes participan de las manifestaciones sociales y los agentes del Estado a cargo de la seguridad de la población», resaltó.

 

Agregó el presidente que «nos preocupa el estado de tensión que se vive en la actualidad, que revela una división que la democracia invita a superar. Estamos en una situación especialmente delicada, con énfasis muy marcados que, en ocasiones, hacen difícil visualizar consensos o soluciones alcanzables al corto plazo.  En tal escenario, el Poder Judicial cumple la trascendental tarea de juzgar y, en su caso, responsabilizar civil y penalmente a quienes han trasgredido las normas de convivencia básicas de nuestro estado de Derecho, así como los Derechos Humanos de las personas».

 

Proceso constituyente

 

Asimismo, el presidente del máximo tribunal se refirió al proceso constituyente y aseguró que el Poder Judicial se encuentra analizando los cambios que  podrían producirse en una eventual nueva Carta Fundamental.

 

«Es cierto que esa discusión política se debe dar en la instancia que corresponde, radicada en quienes son elegidos por la ciudadanía para tal objetivo. Pero ello no obsta, en modo alguno, a que cada ente involucrado ponga a disposición su experticia en la discusión del proceso constituyente. Por el contrario, la responsabilidad insta a quienes hoy dirigen los órganos objeto de una posible reforma en la Carta Fundamental a definir líneas para opinar, en los espacios pertinentes, sobre cómo aprecian y proyectan las posibles alteraciones propuestas, con una visión de Estado, no mezquina, lejana a los intereses particulares de sus integrantes, debiendo concentrarse en el mejor devenir para el país».

 

Dado esto, nos encontramos analizando el actual régimen constitucional del Poder Judicial y los posibles cambios que podrían experimentarse en relación a nuestra institución en dicho instrumento normativo. Aunque la tarea no es sencilla, el esfuerzo vale la pena, pues permitirá contribuir en la discusión que se daría en el seno del proceso constituyente para la adopción de decisiones informadas, que dictarán el porvenir de nuestra República en las próximas décadas», aseguró.

 

El ministro insistió que se debe respetar la independencia del Poder Judicial: «Nacemos como contribuyentes a ese principio de independencia, por lo que nos debemos a su cumplimiento en cada acción que realizamos a lo largo de todo nuestro actuar y, al mismo tiempo dicho principio resguarda la función del juez, en una suerte de relación virtuosa que es garantía para las personas y para el Estado de Derecho.

 

Es por ello que todo cambio regulatorio del estatuto judicial debe ser mirado bajo el prisma del resguardo de este principio, lo que nos impone el deber de estar atentos a cualquier alteración del mismo que afecte o ponga en riesgo los elementos que alimentan la independencia»,  opinó el ministro Silva Gundelach.

 

 

Leave a Comment