El diputado y presidente de la Federación Regionalista Verde Social, Jaime Mulet, calificó en duros términos la polémica elección de la mesa que presidirá por este nuevo año legislativo la Cámara de Diputados, calificando las razones por las que los candidatos Gabriel Silber (DC) y Karol Cariola (PC) perdieron ante la derecha, como “antisemitismo y anticomunismo”.

 

Según señaló “lo que pasó es muy grave, la Oposición no ha sido capaz de votar por un Presidente, por una Primera Vicepresidenta, a mi juicio porque lo que primó más bien es la antipolítica, es la degradación de la política, los votos que no sacaron y debieron sacar corresponden fundamentalmente a antisemitismo, a anticomunismo y al ajuste de cuentas personales entre algunos parlamentarios que no quisieron apoyar en la votación a Silber y a Cariola y eso obviamente es una degradación de la política”.

 

“Yo lo lamento mucho, me hubiera gustado que el candidato de la Democracia Cristiana hubiera sido el diputado Víctor Torres, he tenido muchas diferencias con Silber y con la DC en las votaciones que han habido en el último tiempo particularmente, que termina cuadrándose significativamente con el Gobierno, pero ese es el acuerdo que hay, un pacto que hubo entre los distintos movimientos y partidos de Oposición y ese pacto hoy día no se cumplió, y no por razones políticas, que uno lo puede entender, alguno se puede retirar de alguna organización, se puede arrepentir, pero esto se hace con las cartas sobre la mesa”.

 

Y en este sentido, Mulet insistió, “lo que en esta elección ocurrió fueron ajustes personales, que por antisemitismo, por anticomunismo o por ajustes de otra naturaleza, no votaron por Silber y eso es grave, eso degrada la política y obviamente hace perder valor a la oposición claramente”.

 

“Los pactos de esta naturaleza entre instituciones, como son los partidos políticos, para elegirse en distintos períodos en cargos unipersonales, se deben cumplir institucionalmente y son los partidos los que designan las personas que postulan y a los otros partidos no les corresponde meterse en la decisión que toma una de las instituciones. Por eso creo que es muy grave lo que ha pasado, porque no es que un partido se haya desacoplado, es legítimo cambiar de opinión y obviamente migrar y alejarse de un determinado grupo de partidos, un partido puede hacerlo, pero aquí no ha ocurrido eso. Aquí lo que hay es gente que lo hace a escondidas, vota de manera secreta, sin dar la cara y eso creo que degrada”, concluyó.

 

 

Deja una respuesta