Un saldo de 25 detenidos y cuatro funcionarios de Carabineros con lesiones dejó un ataque a la subcomisaría de Peñalolén que se produjo este miércoles por la noche, en pleno horario de toque de queda.

 

El cuartel policial fue atacado con bombas molotov, palos y bolones de acero. Por esta razón, funcionarios uniformados tuvieron que utilizar bombas lacrimógenas para disuadir a los involucrados, informó La Tercera.

 

“Con el apoyo de personal especializado efectuó, primero, contenciones de tránsito con el propósito de proteger a conductores y peatones que transitaban en la vía y, posteriormente, a través de una metodología de trabajo, en forma muy minuciosa y operativa, controlar a los delincuentes”, explicó el coronel Sergio Soto.

 

“Aparte de este servicio había otro de mitigación en avenida Grecia, donde identificamos a sujetos que se reunieron en este sector para premeditadamente trasladarse a la subcomisaría y atacarla”, agregó el oficial.

 

“Esto es un lumpen que lo único que quiere ocasionar es una sensación de temor” y, a la vez, “dañar y lesionar, que es lo más grave aún, a nuestros carabineros”, añadió. “Llama mucho la atención que en este ataque participaron muchos menores de edad”, cerró.

 

Fuente: La Tercera

 

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