Una auditoría encargada por Facebook encontró que las decisiones tomadas por la compañía han causado «tremendos retrocesos» para los derechos civiles y advirtió que la compañía podría convertirse en una «cámara de resonancia» del extremismo si no toma fuertes medidas.

La auditoría fue dirigida por la abogada de derechos civiles y consultora independiente Laura Murphy y la abogada Megan Cacace, del bufete de abogados Relman Colfax. En una investigación realizada durante dos años analizaron la forma en que Facebook manejó una gran variedad de asuntos, desde la diversidad hasta la moderación del contenido.

Entre otras cosas, el informe critica el hecho de que la plataforma mantuviera varias publicaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre los votos por correo en Michigan y Nevada, que podrían afectar a las próximas elecciones de noviembre. Según el informe, dichos comentarios, que fueron publicados en mayo por Trump, «claramente violaron» las políticas de Facebook, que prohíben la supresión de votantes, la incitación a la violencia y el discurso del odio.

«Permitir que las publicaciones de Trump se mantuvieran, establece un precedente terrible que puede llevar a otros políticos y no políticos a difundir información falsa sobre los métodos de votación ilegales», señala el documento.

Afirma que la plataforma no permite la libertad de expresión, tal y como Facebook ha afirmado en reiteradas ocasiones. «Alzar la libertad de expresión es algo bueno, pero debe ser aplicado a todo el mundo. Cuando significa que los políticos poderosos no tienen que seguir las mismas reglas que el resto de las personas, se crea una jerarquía de discurso que privilegia ciertas voces sobre otras menos poderosas», recalca el informe.

Hace una serie de recomendaciones para Facebook e indica que la compañía debería hacer todo lo posible para evitar que sus algoritmos y herramientas lleven a las personas hacia el extremismo. Además afirma que la plataforma debe reconocer que «no hacerlo puede tener consecuencias peligrosas (y potencialmente mortales) en el mundo real».

Subraya que Facebook debe aplicar sus normas de una forma más consciente, así como «tomar medidas para abordar las preocupaciones sobre el sesgo algorítmico o la discriminación». Además considera que Facebook debería invertir recursos para «analizar y abordar el odio organizado», además de prohibir el «apoyo y representación del nacionalismo blanco» y relacionarse más con líderes de derechos civiles.

Por lo pronto, Facebook canceló varios perfiles y páginas falsas de la red social y de Instagram vinculadas con el Partido Social Liberal y con la familia del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, debido a que corresponden a «personas ficticias» con «comportamientos no auténticos», gestionando «páginas que fingen ser medios de comunicación».

Por Portaltic

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