El calendario electoral con “nueva normalidad” en América Latina y el Caribe empieza a tener rodaje. El puntapié inicial lo dio República Dominicana en julio y este 27 de setiembre en Sudamérica se llevaron a cabo las elecciones departamentales en Uruguay, donde se eligieron Intendentes y juntas departamentales, y en las que el progresista Frente Amplio se alzó con triunfos en los dos territorios más poblados..

Barbijos, distanciamiento, alcohol en gel, colas interminables más largas que las usuales y a esperar en quince días se da o no un brote de contagio de Covid-19. Así se desarrolló la jornada cívica que se realiza cada cinco años, cerrando un ciclo electoral que se inició en junio de 2019 con las elecciones internas de los distintos partidos.Uruguay celebró elecciones regionales y Mujica confirmó su retiro de la  política

Se disipó la niebla en los departamentos donde la contienda era impredecible, se confirmó la tendencia en donde la disputa ya estaba resuelta prácticamente de antemano.

El mapa municipal de Uruguay quedó de la siguiente manera: el derechista Partido Nacional con 14 intendencias. Recuperó las intendencias de Paysandú, Rocha y Río Negro que estaban en manos del Frente Amplio.

El centroizquierdista Frente Amplio por su parte retuvo Montevideo, Canelones y Salto. El Partido Colorado conservó por un amplio margen a su única intendencia ubicada en Rivera al noreste, frontera con Brasil.

La victoria del Frente Amplio en los tres departamentos con mayor población, donde se concentra dos tercios de la población uruguaya; demuestra el componente urbano de esta fuerza política, pero a la vez sigue sin dar en el clavo los departamentos del interior donde el Partido Nacional tiene su bastión por su componente histórico ruralista-terrateniente.

En Montevideo la derrota de la coalición multicolor con la candidata empresarial Laura Raffo era un hecho incuestionable. Pero el aparato mediático cargó todas sus baterías para presentar a las elecciones en Montevideo como un ballotage entre Raffo y Carolina Cosse, que se presentaba como la favorita de las encuestas que a la postre fue la intendenta electa por el Frente Amplio, superando a sus compañeros Álvaro Villar y Daniel Martinez.

Lo cierto es que la diferencia entre el Frente Amplio y la Coalición Multicolor fue de 11%. Lo que mantenía en vilo a los montevideanos era la interna frentista para dirimir ganador o ganadora. Antes de la pandemia, cuando las elecciones estaban previstas para el mes de mayo, el ex candidato a presidente Daniel Martinez lideraba con holgura las encuestas.

Elecciones municipales en Uruguay: una mujer la próxima alcaldesa de  Montevideo y una participación de votantes estimada del 90% - Estar  InformadoLo seguía de lejos Carolina Cosse y más lejos aún Alvaro Villar con apenas un 10%. Pues todo este panorama cambió, sobre todo a partir del mes de julio cuando se retomó la campaña. Martinez quedó tercero y muy lejos en la votación, siendo ex candidato a la presidencia, ex intendente de Montevideo y con una aprobación de su gestión de más del 50% en el municipio. El ingeniero Martínez se transformó en un cadáver político.

La candidatura del médico Alvaro Villar resultó una gran apuesta concebida por el sector del ex presidente José Mujica y lo posiciona como una figura a tener en cuenta en los próximos años. En la misma línea Carolina Cosse confirma su proyección como figura dentro del Frente Amplio. El año pasado, a pesar de ser segunda como candidata a la presidencia, fue descartada como candidata a la vicepresidencia directamente por Daniel Martinez. Hoy es senadora y recientemente electa intendenta de la capital.

En su discurso de celebración en la Huella de Seregni, sede del Frente Amplio, Cosse dejó unas palabras muy someras con respecto a su futura gestión. A pesar de haber presentado semanas antes un plan de contingencia para paliar las crisis, en el balcón frenteamplista no se dirigió a los miles de montevideanos sin empleo o en seguro de desempleo, a las centenas de ollas populares y al abuso policial que se incrementa día a día en las calles.

La flamante intendenta optó por hacer énfasis en el respeto y en una postura de “diálogo, diálogo y diálogo” con el oficialismo.

En la capital uruguaya los sectores más a la izquierda dentro del Frente Amplio, Partido Comunista, Partido Socialista y Movimiento de Participación Popular (MPP) aglutina un 70% de los votos, consolidando así un corrimiento hacia a la izquierda que será el bloque de mayor resistencia contra el gobierno neoliberal de Luis Lacalle Pou.

Por su parte el ala socialdemócrata ha mermado su caudal de votos y se encuentra en crisis mientras busca renovar sus liderazgos internos.

Elecciones departamentales y municipales de Uruguay de 2020 - Wikipedia, la  enciclopedia libreEn Canelones el triunfo de Yamandú Orsi, de las filas del MPP, fue aplastante. Resultó victorioso con el 52% duplicando al candidato del Partido Nacional. Orsi, con este resultado, confirma su proyección a las nacionales como presidenciable en el 2024, pero igual queda mucho trecho por recorrer.

El Partido Nacional retuvo las intendencias de Maldonado y Colonia. En el primero la gestión del reelecto intendente Enrique Antía, del Partido Nacional ha tenido grandes polémicas. Por ejemplo, se subió su propio sueldo a una suma que supera la del propio presidente de la República y ha estado salpicado por varios casos de corrupción y gastos “inflados”, dejando déficits en las arcas municipales de millones de pesos.

En el caso de Carlos Moreira en Colonia, reviste especial atención, debido a un episodio muy sonado: pasantías a cambio de sexo. Moreira fue expulsado del Partido Nacional, está siendo investigado, pero igual contó con el apoyo del partido líder de la coalición gobernante. Ha sido reelecto a través del voto popular, refrendando su gestión a pesar del escandaloso episodio que protagonizó en octubre del año pasado y será intendente por cuarta vez.

Cabildo Abierto, el partido de ultraderecha no ha podido demostrar el buen desempeño que tuvo en las elecciones internas y nacionales de 2019 a nivel nacional. El Partido Colorado sigue aferrado a la intendencia de Rivera como capitán de barco a su mástil en plena tormenta antes de naufragar. El Partido que ganó más elecciones que el resto de los partidos, hoy no tiene horizonte de mejora y sigue sin conseguir el ansiado líder que lo encamine a ser nuevamente una fuerza política “victoriosa” como reza su himno.

El Frente Amplio se posiciona de buena manera para enfrentar al gobierno nacional con las intendencias de Montevideo y Canelones. Proyecta figuras a nivel nacional y hace el recambio necesario de liderazgo, donde José Pepe Mujica, Danilo Astori y Tabaré Vázquez están en el ocaso de sus carreras; mientras Oscar Andrade, Cosse y Orsi se posicionan como futuros líderes del Frente Amplio.

De igual forma esta fuerza política sigue sin poder forjar una figura del interior que se proyecte a nivel nacional. Hablando de relevos, el expresidente José «Pepe» Mujica confirmó que dejará en breve su escaño de senador tanto por su edad como por cuestiones relativas a su salud.

Mujica ya había insinuado en otra ocasión que saldría del Senado en octubre, pero este domingo adelantó que si puede lo va «a dejar antes». «Estoy para salir por cuestión de edad, porque tengo una enfermedad inmunológica crónica y es lógico que la política obliga a relaciones sociales. Me tengo que cuidar, no puedo hablar, no puedo ir a un lado, no puedo ir al otro, soy un mal senador», argumentó el ex mandatario, de 85 años.

El buen resultado del Partido Nacional, base de la alianza multicolor de derecha que gobierno el país, arrebatándole tres intendencias al Frente Amplio, refiere a la buena imagen que tiene sobre todo en el interior del país el presidente Luis Lacalle Pou, quien incluso se inmiscuyó directamente en la campaña, visitándolos en los quince días previos a los comicios.

Las consecuencias de las políticas neoliberales no se han desplegado en su total magnitud en el primer semestre de gobierno y el presidente goza de buen marketing. Al no haber explosión de casos de covid ni miles de muertes, se lo piensa como un gran timonel de esta tormenta.

Uruguay no tiene elecciones intermedias. Esto ha sido una foto de la película neoliberal que recién está presentando a sus personajes. La lucha social será otra medición que no cabe dentro de las urnas.

 

* Licenciado en Psicología, Universidad de la República, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de Cátedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda Pública (RICDP). Analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, estrategia.la)

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